viernes, 19 de diciembre de 2014

Última sesión del Aula de la Palabra en 2014. "La Vía de la Plata"

En un mes de diciembre sin apenas tregua, concluían hoy, cuando ya se anuncian las próximas fiestas,  las sesiones del Aula de la Palabra en este año 2014 al que apenas le quedan ya unos días. Con los deberes hechos y las expectativas cumplidas, sin olvidar algún instante de desencanto, que también lo hubo (ya se sabe, a veces te sorprende la respuesta del público, o mejor dicho, la indiferencia), este foro multidisciplinar que viene organizando desde hace tres cursos la Asociación Cultural Norbanova ha cerrado sus puertas hasta enero y lo ha hecho apartándose de lo que ha venido siendo su tónica habitual en los últimos meses, la literatura. Hoy le tocó el turno a la historia, a la arqueología, a la cultura con letras mayúsculas que surge desde las piedras y las construcciones de nuestros antepasados, verdadero legado y patrimonio que también quisimos incorporar a formatos cada vez menos difundidos, pero no por ello menos valiosos, como el del sello de correos, en esta época donde  las comunicaciones electrónicas ya lo han invadido todo. La conferencia del profesor Juan Gil Montes en la Biblioteca Pública de Cáceres, este viernes de diciembre, con el eco cercano de las navidades, que ya están por todos lados, nos devolvió de súbito a aquella época clásica de calzadas y acueductos, de miliarios y cambiantes emperadores, a su testimonio que todavía puede contemplarse y admirarse más cerca de lo que creemos. 







Su recorrido por la Vía de la Plata, ajustado por la implacable dictadura del horario, nos llevó a recorrer parajes y lugares verdaderamente icónicos de nuestra geografía, como los vestigios del camino en los alrededores de Emérita Augusta, la antigua zona de Alcónetar, hoy anegada por las aguas del embalse de Alcántara, con la Torre de Floripes y el Puente Romano como emblemas, la ciudad de Cáparra, con su famoso arco y el enlosado que recorría sus calles, con reminiscencias pompeyanas... Supimos del uso y finalidad de los miliarios, de cómo algunos yacen olvidados en medio de los campos, confundidos con la maleza, otros preservados en viejas cuadras y otros aún erguidos, orgullo del poder imperial, cumpliendo a veces cometidos difícilmente imaginados, como el Miliario Correo de Santiago de Bencáliz, con su hornacina que aún acoge exvotos religiosos, y que fue receptáculo para el tráfico epistolar en pasadas centurias. Precisamente este elemento y el legendario Puente de Alconétar, fueron los motivos elegidos por la Asociación Cultural Filatélica y Numismática Cacereña para inaugurar la serie de sellos personalizados que hoy se estrenaba, dedicada a la Vía de la Plata, y que esperamos tendrá continuidad en el próximo año. 



Desde las Asociaciones que han colaborado en este acto, queremos expresar nuestro agradecimiento al público asistente, al conferenciante y a todos los que han hecho posible este último acto del Aula en 2014, esperando que nuestras actividades continúen siendo de interés. 

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