sábado, 26 de enero de 2019

Crónica de la presentación de "El cuarto del siroco".

Nuevamente hemos asistido a una excelente tarde de poesía en Cáceres, dentro del programa que en este curso viene organizando la Asociación Cultural Norbanova en el marco de su Aula de la Palabra. Con el salón de actos de la Biblioteca Pública prácticamente al completo, y con público llegado de diversos lugares de Extremadura, la presentación de "El cuarto del siroco", del escritor placentino Álvaro Valverde, ha vuelto a poner de relieve el extraordinario momento que vive la literatura de nuestra región, como así lo recordaba el catedrático de la Facultad de Letras de la UEX, Miguel Ángel Lama, que junto a su homólogo y Decano de dicho centro, José Luis Bernal, han establecido un diálogo en torno a la obra de Valverde, tratando de desentrañar sus claves, deteniéndose en algunos de los poemas que consideraron más representativos a la hora de definir el tono y el contenido del libro. La poesía como refugio, cobijo acaso donde resguardarse de la inevitabilidad de las cosas, afán y búsqueda constante del hombre que se aferra a la tierra, esquivando los envites del viento y de lo caduco. Con un planteamiento no unitario, el poemario recoge materiales que el poeta ha ido acumulando a lo largo de un largo periplo vital y creativo, poemas contemporáneos de otros trabajos suyos, algunos de ellos aparecidos en revistas y otras publicaciones. Pese a la ausencia de una estructura definida, la poesía de Valverde es completamente reconocible por sus referencias, por su cuidada elaboración técnica y rítmica, por la impronta de una melancolía que subyace latente en muchos de sus versos y que le lleva a recordar a amigos que ya no están, como Ángel Campos, muy presente en varios de los poemas, o José Miguel Santiago Castelo. En "El cuarto del siroco", y como destacaron los filólogos, existe una dosificación de elementos culturalistas que se intercalan en el discurrir de una poesía cercana, accesible al lector, donde conviven versos de dispares medidas. Uno pasa las páginas sin saber muy bien qué va a encontrar en la siguiente y lo que descubre es lo contrario a la monotonía, al discurso rectilíneo de las palabras. El lector se ve entonces gratamente sorprendido y desea que afuera continúe zumbando el siroco para permanecer más tiempo en ese reducto donde la vida resulta más apacible y parece ir más despacio. Amansa pues el poeta con sus estrofas la inquietud y el desajuste de los elementos. Solo disfrutar de cada verso, degustarlo. Así lo hemos vivido esta tarde con Álvaro y queremos agradecerle desde Norbanova que haya vuelto a querer traer al Aula un libro suyo, como ya hiciera con "Más allá Tánger", publicado en esta misma colección "Nuevos textos sagrados", de Tusquets Editores. Dice que ya tiene más material, que anda trabajando en otros proyectos, poemas viajeros cuyos escenarios remontan a otras latitudes. Mientras llegan estas nuevas entregas, auguramos un largo recorrido para "El cuarto del siroco". Ya lo está teniendo y los lectores dan fe de ello. 


Álvaro Valverde, junto a José Luis Bernal y Miguel Ángel Lama, 
en la presentación de "El cuarto del siroco"


Gran tarde de poesía en la Biblioteca Pública de Cáceres


Álvaro Valverde lee el poema "Lisboa", del libro "El cuarto del siroco"


Álvaro Valverde lee el poema "El cuarto del siroco"





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