sábado, 14 de febrero de 2015

EFI CUBERO en Cáceres. Velada de poesía y poetas en el Aula de la Palabra

Conocíamos a Efi Cubero únicamente por la hondura y profundidad de su palabra poética, por sus magníficos artículos y reseñas en revistas como Revistart o Letralia. Pero nada de esto podía ser comparable al calor y la cercanía de un encuentro personal, en su caso más complicado a causa de la distancia geográfica. Sigue estando lejos Barcelona de las tierras extremeñas, que en definitiva son las suyas, pues aquí nació en Granja de Torrehermosa, allá en la Extremadura baja. No obstante, siempre quiso venir, y sabemos del esfuerzo que le suponía hacerlo. Ayer se hizo realidad ese propósito y Efi, junto a su marido, Alfonso, nos visitaban en Cáceres para leer sus poemas en el Aula de la Palabra. Decía que no había asistido a un acto de estas características con anterioridad, salvo las presentaciones de sus libros, donde con plena libertad podía dar rienda suelta a su palabra y transmitir al público su forma de ver y entender la poesía y a los poetas, salpicando sus reflexiones con retazos de los poemas que integran sus últimos títulos publicados, especialmente "Condición del extraño", de la editorial La Isla de Siltolá,  Colección "Tierra", y "Punto de apoyo", de la editorial "De la luna libros", Colección "Luna de poniente". Nos habló Efi de lo que significaba escribir poesía, de lo necesaria que ésta era, del poeta como un extraño que desparrama su océano de versos y sensaciones al margen de la rutina de la cotidianidad. No olvidó en ningún momento su condición de nacida en Extremadura, la impronta irrenunciable de sus recuerdos, la resistencia del viejo muro de su casa, incombustible al paso del tiempo y las acometidas de la intemperie. Se sintió a gusto Efi, arropada por un público congregado expresamente para compartir con ella este regreso a sus raíces, un auditorio en clave netamente poética presidido por la autoridad y calidad humana de Basilio Sánchez, que nuevamente ofició de presentador en el Aula (ya lo hizo el año pasado, cuando nos visitó Raquel Lanseros). Autores y amigos como Marino González Montero, poeta y alma mater de La luna libros, con todo su lobby donbenitense, los poetas Teresa Guzmán, Antonio María Flórez (que nos visitará en abril), Emilia Oliva, Javier Pérez Walias, José María Cumbreño, la gente de Letras Cascabeleras/La Croqueta, Víctor Manuel Jiménez Andrada, Vicente Rodríguez, Purificación Claver, Ángela Velasco..., además de muchos más fieles aficionados a la literatura y partícipes de ella como María José Utrera, Antonio Tomás Cortés, y por supuesto, las organizadoras del acto, en nombre de la Asociación Cultural Norbanova, su presidenta, la ilustradora Deli Cornejo y la escritora Pilar López Ávila. Más gente había en los asientos del Salón de Actos de la Biblioteca Pública de Cáceres, muchos de ellos también que repetían en las sesiones del Aula, y a quienes agradecemos su fidelidad y apoyo. Insistimos sin embargo en que la magnífica velada que vivimos junto a Efi tuvo como protagonista indiscutible a la poesía, la de alguien que la siente en lo más dentro y que la vive como parte de sí misma, indiscernible aliada. Nos leía su poema "Código", incluido en el libro "Punto de apoyo" para reafirmarlo: "Y en realidad yo soy una escritura/ Un código en el núcleo de un silencio/ Un alfabeto simple de solo cuatro letras".   Luego, finalizado el evento literario, la noche de Cáceres se abría a un cúmulo de sensaciones nuevas bajo el cielo neblinoso de un febrero teñido de los ecos de Don Carnal. Después de la cena en un restaurante típico, era obligado perderse por las viejas callejuelas de la ciudad monumental, entre Golfines, Ulloas, Carvajales y Galarzas. Plaza de Santa María, a eso de la medianoche, con los reflejos de las espadañas y la húmeda pátina del enlosado pavimento. Susurros en el Adarve junto al Palacio de la Generala, para terminar ascendiendo hasta San Mateo, vigilante y fiel la atalaya de la Torre de las Cigüeñas y los aromas árabes de Las Veletas. Hoy, Efi volverá a cruzar la península para regresar hasta su ciudad de residencia, Barcelona, donde cambiará la agreste caricia de la piedra por las brisas y el sabor marinero del Mediterráneo, las almenas de las torres cacereñas por la silueta elegante de las gaudianas fachadas de la Sagrada Familia. Pero nos dejará su poesía y sobre todo, su amistad, su abrazo de extraña, "clave de sol para una fuga"








3 comentarios:

Purificación dijo...

Un placer conocer a tanta gente intersante en El Aula de la Palabra.
Gracias`.

Purificación dijo...

Un placer conocer a tanta gente intersante en El Aula de la Palabra.
Gracias`.

Francisco de Orellana dijo...

Gracias por la crónica de un encuentro que se hizo corto. Y por todos los desvelos para compartir tantas experiencias hermosas como hacéis desde la Asociación.
Emilia Oliva