domingo, 4 de diciembre de 2016

La literatura infantil y juvenil, protagonista del Aula de la Palabra: Encuentro con la escritora Mónica Rodríguez

Tarde de lluvia intermitente y encendido de luces. Antesala de las fiestas que se cuelan desde las hojas del calendario. Última sesión del Aula de la Palabra en 2016, cargada de imaginación e historias de todos los colores, las que compartió con nosotros la escritora Mónica Rodríguez, en su visita relámpago a Cáceres. Resonaron bajo las bóvedas del Salón de Actos del Palacio de la Isla los títulos de la extensa obra de nuestra invitada, desde Marta y el hada Margarita, hasta su más reciente libro, Piara, publicado el pasado mes de noviembre. En medio, todo un viaje rendido a la fantasía, a la contemplación del mundo, a la visión de éste desde los ojos tiernos de un niño o el paso lento y encorvado de un abuelo. Más de treinta capítulos, otras tantas formas de concebir la literatura y el oficio del escritor consagrado al público más joven, pero también el más exigente, el que a todos nos corresponde cuidar y hacer accesible la seducción de la lectura, con su bagaje de infinitos universos, donde cualquier cosa es posible. Tal es la vocación de Mónica, como la de Pilar López, y la de aquellos creadores que modelan su inspiración a la medida de esos lectores que no son sino el futuro que está por escribir, que está por leer, que nos mira lleno de rostros todavía traslúcidos tras los vidrios del tiempo. Y como en una de estas historias, de pronto, un estruendo, una batalla de retumbos, se confunden con las palabras. Afuera, no lejos, acaba de iluminarse el árbol de Navidad, con sus refulgentes destellos y su picuda silueta volcada hacia las estrellas. Entretanto, cuenta Mónica la historia de "Manzur o el ángel que tenía una sola ala", imaginamos verle descender de las nubes, deslizándose entre los adornos de ese árbol que acaba de encenderse, mientras una partitura de trompeta marca premonitoria la llegada del invierno y el ocaso de un año que en breve será solo un recuerdo. Para Mónica, sin duda, un año muy especial, con hasta cinco nuevos títulos y dos premios importantes, que refuerzan aquella arriesgada decisión que un día tomara de entregarse de lleno a la literatura, de hacer de ella su forma de vida. 




Pilar López Ávila y Mónica Rodríguez, 
en la última sesión del Aula de la Palabra de 2016

Ahora el Aula de la Palabra ha cerrado sus puertas hasta enero. Volverá entonces la poesía, llena de voces y mensajes bien distintos, pero intensos. Habrán finalizado las escaramuzas cinematográficas en los rincones de la ciudad monumental de Cáceres, aún disfrazada con ropajes italianos, aguardando el tropel de los jinetes venidos de Los Siete Reinos. En la Plaza de San Jorge, sorprendía anoche la inquietante silueta de un patíbulo, mientras desde dentro de la vecina iglesia prorrumpían los acordes de una coral y los aplausos del público. Como en ocasiones anteriores, no podíamos despedir a nuestra invitada sin el tradicional paseo por las callejuelas del casco histórico, recién cumplidos treinta años de su declaración como Patrimonio de la Humanidad. 


De izquierda a derecha, la ilustradora Mar Azabal, las escritoras Mónica Rodríguez y Pilar López y la ilustradora Deli Cornejo, en la Plaza Mayor de Cáceres


En la Plaza de San Jorge, testigos del rodaje de Still Star Crossed


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