jueves, 6 de diciembre de 2018

Aguardando a GONZALO MOURE

Avanza diciembre y en apenas unos días recibiremos la visita del escritor Gonzalo Moure, con el que cerraremos el año en el Aula de la Palabra. Han sido cuatro meses intensos y fructíferos los primeros de este curso y esperamos que el público haya experimentado las mismas satisfacciones que nosotros con los autores y las experiencias que hemos podido vivir. Ojalá 2019 nos depare momentos tan gratificantes. Aún queda escuchar a Gonzalo Moure y las historias que tiene que contarnos, literarias y sobre todo humanas, pues no en vano lleva años desarrollando una frenética actividad dinamizadora de la cultura en los campos de refugiados saharauis, con proyectos como el "Bubisher", del que seguro nos hablará y querrá compartir.  Estará en la Biblioteca Pública de Cáceres, el viernes 14 de diciembre, a partir de las 19:30 horas, con la escritora Pilar López Ávila, que oficiará como presentadora. Un lujo para despedir el año en el Aula, mientras ya trabajamos en la producción de nuevas publicaciones que verán la luz en el primer semestre de 2019. 




Gonzalo Moure nació hace 67 años para escribir. Escribió desde niño, escribió teatro en su adolescencia, escribió guiones para radio desde los 21 años, escribió "en el aire" informativos y deportivos, y también publicidad, y por fin dio el salto, ya con 38, a la literatura. Vive desde entonces entregado a la Literatura Infantil y Juvenil, pero también a otras formas de literatura. Ha ganado premios como el Barco de Vapor, Gran Angular, Ala Delta, Primavera de Anaya o el Jaén, y hace un año recibió el Cervantes Chico por toda su obra, más de cuarenta libros, muchos de los cuales han sido traducidos hasta al chino. Y como lo soñó desde muy joven hace cuatro años ganó dos festivales internacionales con su primera película, Leyuad. Desde 2008, gran parte de su energía se la lleva el Bubisher, un proyecto de cultura en los campos de refugiados saharauis, que ya cuenta con cuatro bibliotecas fijas, cuatro bibliobuses y casi veinte bibliotecarias y monitores saharauis que trabajan en las bibliotecas y las escuelas. Dice Gonzalo que el Bubisher es su mayor satisfacción en la vida, pero que este proyecto nació también de los libros. De “escrivivir”, como él suele decir, o lo que es lo mismo: escribir desde la vida, y escribir como la vida.

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