viernes, 9 de julio de 2010

CON LOS RIGORES DEL VERANO

No me gusta el verano. No niego que es época de vacaciones y de relax pero el calor es insoportable y sobre todo, te limita aspectos como el vestuario, que otros agradecen, pero que yo llevo fatal. Son buenos días para la lectura, pero quienes quizá obsesivamente nos dejamos llevar por una cierta planificación, un horario, unas tareas más o menos fijas, nos sentimos un poco perdidos. Todo esto seguro que suena a raro, a las manías de alguien desubicado. Cierto es. Habrá mejores tiempos para escribir y pensar, e incluso para recuperar la ilusión, sin duda descafeinada, en nuestros proyectos editoriales, que a tan pocos interesan. Por lo menos, siempre nos quedará "La Roja". Ojalá el domingo nos dé esa alegría que llevamos esperando.

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