sábado, 28 de octubre de 2017

La poesía del camino: Mónica Gabriel y Galán en el Aula

Breves pero intensas, muy intensas, las horas que pasamos con la escritora Mónica Gabriel y Galán ayer, durante su visita a Cáceres para presentar su libro Malditas flechas amarillas en el Aula de la Palabra de la Asociación Cultural Norbanova. Por unas u otras contingencias, tuvimos que esperar para tenerla entre nosotros, pues queríamos que hubiese venido para cerrar el curso anterior. Por fin, y no sin dificultades, pues elegimos un fin de semana en que la ciudad se encontraba prácticamente al completo de ocupación hotelera, Mónica pudo desplazarse hasta Cáceres y efectuar una lectura vital, vistiendo de largo sus poemas y sus experiencias, tras la extraordinaria presentación a cargo de la profesora y poeta Emilia Oliva, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados por sus precedentes intervenciones en el Aula. Una combinación perfecta, que situó al público en la atmósfera más propicia para disfrutar de la palabra de Mónica y su forma de entender el discurrir poético, el kilometraje de los versos que son espectadores de la realidad que se ofrece a cada etapa del camino, el que van dibujando los pies, más allá de las cartas de navegación, con solo la vida como referente inmediato. Aunque su trayecto en el mundo de la música ya pertenece al pasado, todo en Mónica remite a ella: su envolvente forma de transmitir el verso y suscitar la complicidad del público, los armónicos y el tono de su voz, la elegancia de su puesta en escena. Malditas flechas amarillas  transporta a una perspectiva itinerante de entender el lugar y la palabra del poeta, está lleno de poemas que desde un lenguaje cotidiano, próximo al lector, interpretan sensaciones y reflexiones que puede experimentar cualquiera y que hacen pensar, que comprometen la marcha del caminante que, desconcertado en ocasiones, se afana en buscar los indicios que le aportan esas malditas flechas amarillas que tanto sirven de guía como interrogan al abnegado intérprete del sendero. Mónica intenta aproximar las respuestas, escudriñar las voces que se ocultan tras los miliarios, con sus "ideas profundas", casi aforísticas, a veces. Mientras sigue avanzando, a base de pequeños pasos, esos que nunca llegan a tocarse, "pequeños pasos pasos pequeños pequeños pasos"










La lectura de Mónica Gabriel y Galán, en imágenes. 


Los libros de Mónica Gabriel y Galán, ya disponibles en Cáceres (Librería El Buscón)


Escuchando a la autora, en la lectura de sus poemas. 


La casualidad hizo que Mónica se hospedase muy cerca de la calle que discurre entre la Plaza del Duque y la Plaza de Mayor de Cáceres, un pequeño itinerario urbano que lleva el nombre de su ilustre bisabuelo, José María Gabriel y Galán. Antes de abandonar la ciudad, era obligado detenerse ante la estatua que en 1926, Cáceres erigió al egregio poeta, al comienzo del Paseo de Cánovas, y ante la cual se celebra todos los años, cada seis de enero, en recuerdo de su fallecimiento, un caluroso homenaje.










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